Un 29 de julio de 1981 nació el mito que estaría destinado a hacer historia. Hoy hace 33 años que sigue haciéndola. Se hace un año más mayor, pero también va creciendo su leyenda. Esa que aumenta a medida que va pasando el tiempo pero que nunca acabará, porque su grandeza no tiene fin. Describir lo que eres y lo que me haces sentir no se puede hacer con palabras, si no con sentimientos, hechos. Mi ídolo, mi héroe, el que protege mi penas y su misión es hacerme sonreír, soñar, emocionarme y que mi corazón lata más fuerte. Tuve siempre la impresión de que aún no existe la palabra para describir lo que me haces sentir y eres para mi. Pero si existe una que es… TODO. Solo puedo darte las gracias por existir y que llegaras de esta manera a formar parte de mi y en cierto modo de mi vida. ¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES, MAESTRO!.

Un 29 de julio de 1981 nació el mito que estaría destinado a hacer historia. Hoy hace 33 años que sigue haciéndola. Se hace un año más mayor, pero también va creciendo su leyenda. Esa que aumenta a medida que va pasando el tiempo pero que nunca acabará, porque su grandeza no tiene fin. Describir lo que eres y lo que me haces sentir no se puede hacer con palabras, si no con sentimientos, hechos. Mi ídolo, mi héroe, el que protege mi penas y su misión es hacerme sonreír, soñar, emocionarme y que mi corazón lata más fuerte. Tuve siempre la impresión de que aún no existe la palabra para describir lo que me haces sentir y eres para mi. Pero si existe una que es… TODO. Solo puedo darte las gracias por existir y que llegaras de esta manera a formar parte de mi y en cierto modo de mi vida. ¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES, MAESTRO!.

Me siento feliz, orgullosa, satisfecha, emocionada… de ÉL, cada vez que pilota lo estoy, pero hoy de una manera especial, no sé como describirlo. Nervios que echaba de menos, tensión, el corazón latiendo más de lo normal e incluso a más velocidad que un F1, esos… “Vamos Fer”, “Tú puedes, aguanta” gritándolos cada curva e incluso recorriéndome por la cara alguna lágrima antes de ver la bandera a cuadros si, porque era consciente de lo que el genio se estaba inventando, luchando con todo el alma y mostrándole la espada a todos sus rivales pero tapando esa pequeña rotura que tiene en el filo. Lucha vuelta tras vuelta sin tener en la cabeza esa palabra que no conoce, rendición. Las leyendas escriben su propia historia y hoy pudo escribir una de nuevo, la de su podio 97, que pese ser en el segundo cajón supo a victoria. Al fin y al cabo las heroicas hazañas son las que quedan reflejadas tanto en la pista como en una hoja más de su libro de carreras históricas. Porque se pudo ver que si un cazador es realmente bueno puede cazar a cualquier presa sin importar el arma que use. Fernando es de esos… un piloto polifacético, experto en crear magia, constante en conseguir heroicidades y escaso en cometer errores. ¿Como él?, nadie. Pero como él, quieren ser muchos. Mil gracias por hacerme sentir una parte ti, que nunca te abandona dentro de ese cockpit al que le falta sitio para que entre todo tu talento, pero que para nuestro apoyo nunca falta hueco. Mi adoración y admiración hacia ti no tiene límites, como tu grandeza. Nos vemos en la próxima, jefe.

Me siento feliz, orgullosa, satisfecha, emocionada… de ÉL, cada vez que pilota lo estoy, pero hoy de una manera especial, no sé como describirlo. Nervios que echaba de menos, tensión, el corazón latiendo más de lo normal e incluso a más velocidad que un F1, esos… “Vamos Fer”, “Tú puedes, aguanta” gritándolos cada curva e incluso recorriéndome por la cara alguna lágrima antes de ver la bandera a cuadros si, porque era consciente de lo que el genio se estaba inventando, luchando con todo el alma y mostrándole la espada a todos sus rivales pero tapando esa pequeña rotura que tiene en el filo. Lucha vuelta tras vuelta sin tener en la cabeza esa palabra que no conoce, rendición. Las leyendas escriben su propia historia y hoy pudo escribir una de nuevo, la de su podio 97, que pese ser en el segundo cajón supo a victoria. Al fin y al cabo las heroicas hazañas son las que quedan reflejadas tanto en la pista como en una hoja más de su libro de carreras históricas. Porque se pudo ver que si un cazador es realmente bueno puede cazar a cualquier presa sin importar el arma que use. Fernando es de esos… un piloto 
polifacético, experto en crear magia, constante en conseguir heroicidades y escaso en cometer errores. ¿Como él?, nadie. Pero como él, quieren ser muchos. Mil gracias por hacerme sentir una parte ti, que nunca te abandona dentro de ese cockpit al que le falta sitio para que entre todo tu talento, pero que para nuestro apoyo nunca falta hueco. Mi adoración y admiración hacia ti no tiene límites, como tu grandeza. Nos vemos en la próxima, jefe.

Hoy me hice una pregunta, ¿cuanto dura la paciencia?. Eso que lo se lo digan a Fernando… porque durante estos duros y largos cuatro años ganó otro gran premio, el del aguante, que aunque no esté en el calendario lleva ganándolo año tras año. Pero me pongo a pensar por unos instantes y lo comprendo. Un ganador como es él nunca se da por vencido y quiere llegar hasta el final de la meta a la que se propuso llegar tarde o temprano. Es volver a ser campeón del mundo, pero no con cualquier equipo, si no con Ferrari. Sonará a tópico, pero aunque hable su historia y no su presente creo que la espera tiene su recompensa, la que tiene que tener ese piloto que a día de hoy lleva impresa su marca, ese que se deja en la pista todo ese potencial que le falta a su monoplaza pero que pese a todo jamás se da por vencido y deja bien alto el nombre de la scuderia para que no deje de crecer en la historia. En la que él empezó a aparecer hace mucho tiempo por todos sus logros, sus míticas hazañas, su valentía… por eso merece esa recompensa en forma de coche, uno competitivo, a su medida, acorde con su talento. En Fórmula 1, eso nunca es fácil… pero si se pudo, ¿porque no se puede volver a repetir? y más con esa estrella roja que lleva el 14, con ese brillo especial que jamás deja de brillar e incluso que hace que vosotros volváis a tener algo de brillo cuando hace tiempo que lo perdisteis. Sólo espero que esa paciencia le siga durando al maestro que supo reconstruir y a la vez sostener vuestros cimientos para que no puedan derrumbarse aún más. Porque un talento puro como él está nacido para ganar y nunca para ver hacerlo a los demás. Este largo camino tiene su meta, ¿cuando se llegará…?, solo lo sabremos cuando ese momentos esperado llegue y esperemos que esté cerca. Ese día despertaremos de este mal sueño.

Hoy me hice una pregunta, ¿cuanto dura la paciencia?. Eso que lo se lo digan a Fernando… porque durante estos duros y largos cuatro años ganó otro gran premio, el del aguante, que aunque no esté en el calendario lleva ganándolo año tras año. Pero me pongo a pensar por unos instantes y lo comprendo. Un ganador como es él nunca se da por vencido y quiere llegar hasta el final de la meta a la que se propuso llegar tarde o temprano. Es volver a ser campeón del mundo, pero no con cualquier equipo, si no con Ferrari. Sonará a tópico, pero aunque hable su historia y no su presente creo que la espera tiene su recompensa, la que tiene que tener ese piloto que a día de hoy lleva impresa su marca, ese que se deja en la pista todo ese potencial que le falta a su monoplaza pero que pese a todo jamás se da por vencido y deja bien alto el nombre de la scuderia para que no deje de crecer en la historia. En la que él empezó a aparecer hace mucho tiempo por todos sus logros, sus míticas hazañas, su valentía… por eso merece esa recompensa en forma de coche, uno competitivo, a su medida, acorde con su talento. En Fórmula 1, eso nunca es fácil… pero si se pudo, ¿porque no se puede volver a repetir? y más con esa estrella roja que lleva el 14, con ese brillo especial que jamás deja de brillar e incluso que hace que vosotros volváis a tener algo de brillo cuando hace tiempo que lo perdisteis. Sólo espero que esa paciencia le siga durando al maestro que supo reconstruir y a la vez sostener vuestros cimientos para que no puedan derrumbarse aún más. Porque un talento puro como él está nacido para ganar y nunca para ver hacerlo a los demás. Este largo camino tiene su meta, ¿cuando se llegará…?, solo lo sabremos cuando ese momentos esperado llegue y esperemos que esté cerca. Ese día despertaremos de este mal sueño.


Carrerón, remontada de 10. Que el corazón lata con él a la velocidad de un fórmula uno siempre es algo normal, porque hace que vibremos en cada curva, con cada adelantamiento que se inventa. El resultado hoy era lo de menos, lo importante era la lucha desde ahí atrás… porque con el jefe, el espectáculo esta asegurado. ¿Quien dijo que la magia solo existía en los cuentos?, también existe en el mundo real, en la F1, la utiliza él, ese mago llamado Fernando Alonso que hace uso de ella cada domingo. Lo que realmente le define son sus hazañas heroicas, esas que lo son mucho más desde abajo donde más se aprecian y las hace grandes, porque eso es lo difícil. Hoy ganó otra batalla, otra que no fue a todos sus rivales, pero si a su coche. Otra más que hace que ese ‘cavallino’ galope más de lo debido porque el maestro pone esa potencia extra. La carrera de hoy llevó marcada su nombre. Nos hizo divertirnos, gritar ese “¡Vamos Fernando!” una y mil veces, levantarnos del sofá… bueno, más bien no dejarnos hacerlo y sobre toda esa satisfacción, ese orgullo que nos deja después de cruzar la línea de meta y decir bien alto, “ese es mi ídolo, el que dio el toque mágico a esta carrera”. Cada lucha suya, es una parte escrita en su historia… de las que aún quedan muchos capítulos por escribir. Continuará… 
Carrerón, remontada de 10. Que el corazón lata con él a la velocidad de un fórmula uno siempre es algo normal, porque hace que vibremos en cada curva, con cada adelantamiento que se inventa. El resultado hoy era lo de menos, lo importante era la lucha desde ahí atrás… porque con el jefe, el espectáculo esta asegurado. ¿Quien dijo que la magia solo existía en los cuentos?, también existe en el mundo real, en la F1, la utiliza él, ese mago llamado Fernando Alonso que hace uso de ella cada domingo. Lo que realmente le define son sus hazañas heroicas, esas que lo son mucho más desde abajo donde más se aprecian y las hace grandes, porque eso es lo difícil. Hoy ganó otra batalla, otra que no fue a todos sus rivales, pero si a su coche. Otra más que hace que ese ‘cavallino’ galope más de lo debido porque el maestro pone esa potencia extra. La carrera de hoy llevó marcada su nombre. Nos hizo divertirnos, gritar ese “¡Vamos Fernando!” una y mil veces, levantarnos del sofá… bueno, más bien no dejarnos hacerlo y sobre toda esa satisfacción, ese orgullo que nos deja después de cruzar la línea de meta y decir bien alto, “ese es mi ídolo, el que dio el toque mágico a esta carrera”. Cada lucha suya, es una parte escrita en su historia… de las que aún quedan muchos capítulos por escribir. Continuará… 
Una más, otra batalla de otras tantas junto con las que quedan, que estuviste dentro de ese Ferrari tapando sus carencias, demostrando de lo que eres capaz vuelta tras vuelta, no dejando de apretar con todas tus fuerzas y todas las nuestras para sacar como no… de apuros a ese equipo que por desgracia no te ofrece lo que debería y necesitas. Volviste a quedar por delante, quizás no de todos tus rivales pero si, de tu coche, tu único y mayor rival que esta siendo estos últimos años, que llevas peleándote con él, quedando muy por encima, derrochando destreza en cada entrenamiento, clasificación, carrera… recortandole milésima a milésima. Porque tú lo haces muy superior al resto sacandole el mayor rendimiento posible y colocarlo en esas posiciones que otros muchos no serían capaces de lograr. Eso es lo que te define, tu inmensa habilidad de sacarle el máximo potencial, da igual que sea negro, azul, plateado o rojo, que salga tercero, quinto, octavo, décimo… lo terminas colocando muy por encima de su posición real. Hoy, lo volviste a hacer. Quizás la magia no exista, pero contigo creo en ella desde el primer momento que te vi pilotar ese monoplaza con los colores de la bandera asturiana, con el que tantas alegrías nos diste. Tú mismo haces que no pierda la ilusión, la esperanza, el entusiasmo… y es que jamás me faltan, porque es mirarte a los ojos, verte subido a ese coche número 14 y saber que me harás vibrar en cada curva, no importa el resultado, sé que a ti no te hacen falta demostrar nada porque como bien dijiste: “Eres campeón del mundo de fórmula uno, con eso está dicho todo”. Gracias por llenarme de vida y ser para mi un ídolo, un ejemplo a seguir. 

Una más, otra batalla de otras tantas junto con las que quedan, que estuviste dentro de ese Ferrari tapando sus carencias, demostrando de lo que eres capaz vuelta tras vuelta, no dejando de apretar con todas tus fuerzas y todas las nuestras para sacar como no… de apuros a ese equipo que por desgracia no te ofrece lo que debería y necesitas. Volviste a quedar por delante, quizás no de todos tus rivales pero si, de tu coche, tu único y mayor rival que esta siendo estos últimos años, que llevas peleándote con él, quedando muy por encima, derrochando destreza en cada entrenamiento, clasificación, carrera… recortandole milésima a milésima. Porque tú lo haces muy superior al resto sacandole el mayor rendimiento posible y colocarlo en esas posiciones que otros muchos no serían capaces de lograr. Eso es lo que te define, tu inmensa habilidad de sacarle el máximo potencial, da igual que sea negro, azul, plateado o rojo, que salga tercero, quinto, octavo, décimo… lo terminas colocando muy por encima de su posición real. Hoy, lo volviste a hacer. Quizás la magia no exista, pero contigo creo en ella desde el primer momento que te vi pilotar ese monoplaza con los colores de la bandera asturiana, con el que tantas alegrías nos diste. Tú mismo haces que no pierda la ilusión, la esperanza, el entusiasmo… y es que jamás me faltan, porque es mirarte a los ojos, verte subido a ese coche número 14 y saber que me harás vibrar en cada curva, no importa el resultado, sé que a ti no te hacen falta demostrar nada porque como bien dijiste: “Eres campeón del mundo de fórmula uno, con eso está dicho todo”. Gracias por llenarme de vida y ser para mi un ídolo, un ejemplo a seguir. 

Carrera complicada, dura… una más, para no variar. Ahí estuvo el jefe dando todo de él en cada curva, porque para sacar grandes cosas de donde escasea hay que estar ahí, al pie del cañón y él jamás falla en eso, porque un samurai nunca decae si no que se hace más fuerte en los momentos más duros. Hace mucho tiempo que se me acabaron las palabras para describir lo que siento, esa situación que vives día a día y año tras año, esa esperanza que queda en ti cada temporada que empieza o que acaba esperando que sea el año, su año pero por desgracia nunca llega… quiero pensar que esto es una pesadilla que tendrá final y nos despertaremos para luego tener un gran sueño y vivirlo con los ojos abiertos, esos ojos que esperan tener la gloria, el triunfo en ellos porque se lo merece como nada, como el futuro rey que es y quiere volver a tener una de las tantas coronas que merece pero cierto obstáculo le impide llegar a rozarlas con los dedos. El día de tu coronación llegará tarde o temprano, sea de una manera u otra. Porque tu destino es acabar en el lugar al que perteneces, al que mereces. Lo llevas demostrando todos estos años más los que te quedan por regalarnos, esos trucos de magia que solo tu te sacas de la manga, porque solo esos trucos, los tuyos… los inventan los mejores. La grandeza de un grande nunca se ve desde arriba, si no desde abajo… porque la fortaleza de los fuertes se ve en los momentos difíciles donde nunca llegan a caerse, porque saben estar de pie en todo momento.

Carrera complicada, dura… una más, para no variar. Ahí estuvo el jefe dando todo de él en cada curva, porque para sacar grandes cosas de donde escasea hay que estar ahí, al pie del cañón y él jamás falla en eso, porque un samurai nunca decae si no que se hace más fuerte en los momentos más duros. Hace mucho tiempo que se me acabaron las palabras para describir lo que siento, esa situación que vives día a día y año tras año, esa esperanza que queda en ti cada temporada que empieza o que acaba esperando que sea el año, su año pero por desgracia nunca llega… quiero pensar que esto es una pesadilla que tendrá final y nos despertaremos para luego tener un gran sueño y vivirlo con los ojos abiertos, esos ojos que esperan tener la gloria, el triunfo en ellos porque se lo merece como nada, como el futuro rey que es y quiere volver a tener una de las tantas coronas que merece pero cierto obstáculo le impide llegar a rozarlas con los dedos. El día de tu coronación llegará tarde o temprano, sea de una manera u otra. Porque tu destino es acabar en el lugar al que perteneces, al que mereces. Lo llevas demostrando todos estos años más los que te quedan por regalarnos, esos trucos de magia que solo tu te sacas de la manga, porque solo esos trucos, los tuyos… los inventan los mejores. La grandeza de un grande nunca se ve desde arriba, si no desde abajo… porque la fortaleza de los fuertes se ve en los momentos difíciles donde nunca llegan a caerse, porque saben estar de pie en todo momento.

Fuego & hielo. 

ENAMORA. ESTOY. DE. ÉL. MUCHO.