Hoy me hice una pregunta, ¿cuanto dura la paciencia?. Eso que lo se lo digan a Fernando… porque durante estos duros y largos cuatro años ganó otro gran premio, el del aguante, que aunque no esté en el calendario lleva ganándolo año tras año. Pero me pongo a pensar por unos instantes y lo comprendo. Un ganador como es él nunca se da por vencido y quiere llegar hasta el final de la meta a la que se propuso llegar tarde o temprano. Es volver a ser campeón del mundo, pero no con cualquier equipo, si no con Ferrari. Sonará a tópico, pero aunque hable su historia y no su presente creo que la espera tiene su recompensa, la que tiene que tener ese piloto que a día de hoy lleva impresa su marca, ese que se deja en la pista todo ese potencial que le falta a su monoplaza pero que pese a todo jamás se da por vencido y deja bien alto el nombre de la scuderia para que no deje de crecer en la historia. En la que él empezó a aparecer hace mucho tiempo por todos sus logros, sus míticas hazañas, su valentía… por eso merece esa recompensa en forma de coche, uno competitivo, a su medida, acorde con su talento. En Fórmula 1, eso nunca es fácil… pero si se pudo, ¿porque no se puede volver a repetir? y más con esa estrella roja que lleva el 14, con ese brillo especial que jamás deja de brillar e incluso que hace que vosotros volváis a tener algo de brillo cuando hace tiempo que lo perdisteis. Sólo espero que esa paciencia le siga durando al maestro que supo reconstruir y a la vez sostener vuestros cimientos para que no puedan derrumbarse aún más. Porque un talento puro como él está nacido para ganar y nunca para ver hacerlo a los demás. Este largo camino tiene su meta, ¿cuando se llegará…?, solo lo sabremos cuando ese momentos esperado llegue y esperemos que esté cerca. Ese día despertaremos de este mal sueño.

Hoy me hice una pregunta, ¿cuanto dura la paciencia?. Eso que lo se lo digan a Fernando… porque durante estos duros y largos cuatro años ganó otro gran premio, el del aguante, que aunque no esté en el calendario lleva ganándolo año tras año. Pero me pongo a pensar por unos instantes y lo comprendo. Un ganador como es él nunca se da por vencido y quiere llegar hasta el final de la meta a la que se propuso llegar tarde o temprano. Es volver a ser campeón del mundo, pero no con cualquier equipo, si no con Ferrari. Sonará a tópico, pero aunque hable su historia y no su presente creo que la espera tiene su recompensa, la que tiene que tener ese piloto que a día de hoy lleva impresa su marca, ese que se deja en la pista todo ese potencial que le falta a su monoplaza pero que pese a todo jamás se da por vencido y deja bien alto el nombre de la scuderia para que no deje de crecer en la historia. En la que él empezó a aparecer hace mucho tiempo por todos sus logros, sus míticas hazañas, su valentía… por eso merece esa recompensa en forma de coche, uno competitivo, a su medida, acorde con su talento. En Fórmula 1, eso nunca es fácil… pero si se pudo, ¿porque no se puede volver a repetir? y más con esa estrella roja que lleva el 14, con ese brillo especial que jamás deja de brillar e incluso que hace que vosotros volváis a tener algo de brillo cuando hace tiempo que lo perdisteis. Sólo espero que esa paciencia le siga durando al maestro que supo reconstruir y a la vez sostener vuestros cimientos para que no puedan derrumbarse aún más. Porque un talento puro como él está nacido para ganar y nunca para ver hacerlo a los demás. Este largo camino tiene su meta, ¿cuando se llegará…?, solo lo sabremos cuando ese momentos esperado llegue y esperemos que esté cerca. Ese día despertaremos de este mal sueño.


Carrerón, remontada de 10. Que el corazón lata con él a la velocidad de un fórmula uno siempre es algo normal, porque hace que vibremos en cada curva, con cada adelantamiento que se inventa. El resultado hoy era lo de menos, lo importante era la lucha desde ahí atrás… porque con el jefe, el espectáculo esta asegurado. ¿Quien dijo que la magia solo existía en los cuentos?, también existe en el mundo real, en la F1, la utiliza él, ese mago llamado Fernando Alonso que hace uso de ella cada domingo. Lo que realmente le define son sus hazañas heroicas, esas que lo son mucho más desde abajo donde más se aprecian y las hace grandes, porque eso es lo difícil. Hoy ganó otra batalla, otra que no fue a todos sus rivales, pero si a su coche. Otra más que hace que ese ‘cavallino’ galope más de lo debido porque el maestro pone esa potencia extra. La carrera de hoy llevó marcada su nombre. Nos hizo divertirnos, gritar ese “¡Vamos Fernando!” una y mil veces, levantarnos del sofá… bueno, más bien no dejarnos hacerlo y sobre toda esa satisfacción, ese orgullo que nos deja después de cruzar la línea de meta y decir bien alto, “ese es mi ídolo, el que dio el toque mágico a esta carrera”. Cada lucha suya, es una parte escrita en su historia… de las que aún quedan muchos capítulos por escribir. Continuará… 
Carrerón, remontada de 10. Que el corazón lata con él a la velocidad de un fórmula uno siempre es algo normal, porque hace que vibremos en cada curva, con cada adelantamiento que se inventa. El resultado hoy era lo de menos, lo importante era la lucha desde ahí atrás… porque con el jefe, el espectáculo esta asegurado. ¿Quien dijo que la magia solo existía en los cuentos?, también existe en el mundo real, en la F1, la utiliza él, ese mago llamado Fernando Alonso que hace uso de ella cada domingo. Lo que realmente le define son sus hazañas heroicas, esas que lo son mucho más desde abajo donde más se aprecian y las hace grandes, porque eso es lo difícil. Hoy ganó otra batalla, otra que no fue a todos sus rivales, pero si a su coche. Otra más que hace que ese ‘cavallino’ galope más de lo debido porque el maestro pone esa potencia extra. La carrera de hoy llevó marcada su nombre. Nos hizo divertirnos, gritar ese “¡Vamos Fernando!” una y mil veces, levantarnos del sofá… bueno, más bien no dejarnos hacerlo y sobre toda esa satisfacción, ese orgullo que nos deja después de cruzar la línea de meta y decir bien alto, “ese es mi ídolo, el que dio el toque mágico a esta carrera”. Cada lucha suya, es una parte escrita en su historia… de las que aún quedan muchos capítulos por escribir. Continuará… 
Una más, otra batalla de otras tantas junto con las que quedan, que estuviste dentro de ese Ferrari tapando sus carencias, demostrando de lo que eres capaz vuelta tras vuelta, no dejando de apretar con todas tus fuerzas y todas las nuestras para sacar como no… de apuros a ese equipo que por desgracia no te ofrece lo que debería y necesitas. Volviste a quedar por delante, quizás no de todos tus rivales pero si, de tu coche, tu único y mayor rival que esta siendo estos últimos años, que llevas peleándote con él, quedando muy por encima, derrochando destreza en cada entrenamiento, clasificación, carrera… recortandole milésima a milésima. Porque tú lo haces muy superior al resto sacandole el mayor rendimiento posible y colocarlo en esas posiciones que otros muchos no serían capaces de lograr. Eso es lo que te define, tu inmensa habilidad de sacarle el máximo potencial, da igual que sea negro, azul, plateado o rojo, que salga tercero, quinto, octavo, décimo… lo terminas colocando muy por encima de su posición real. Hoy, lo volviste a hacer. Quizás la magia no exista, pero contigo creo en ella desde el primer momento que te vi pilotar ese monoplaza con los colores de la bandera asturiana, con el que tantas alegrías nos diste. Tú mismo haces que no pierda la ilusión, la esperanza, el entusiasmo… y es que jamás me faltan, porque es mirarte a los ojos, verte subido a ese coche número 14 y saber que me harás vibrar en cada curva, no importa el resultado, sé que a ti no te hacen falta demostrar nada porque como bien dijiste: “Eres campeón del mundo de fórmula uno, con eso está dicho todo”. Gracias por llenarme de vida y ser para mi un ídolo, un ejemplo a seguir. 

Una más, otra batalla de otras tantas junto con las que quedan, que estuviste dentro de ese Ferrari tapando sus carencias, demostrando de lo que eres capaz vuelta tras vuelta, no dejando de apretar con todas tus fuerzas y todas las nuestras para sacar como no… de apuros a ese equipo que por desgracia no te ofrece lo que debería y necesitas. Volviste a quedar por delante, quizás no de todos tus rivales pero si, de tu coche, tu único y mayor rival que esta siendo estos últimos años, que llevas peleándote con él, quedando muy por encima, derrochando destreza en cada entrenamiento, clasificación, carrera… recortandole milésima a milésima. Porque tú lo haces muy superior al resto sacandole el mayor rendimiento posible y colocarlo en esas posiciones que otros muchos no serían capaces de lograr. Eso es lo que te define, tu inmensa habilidad de sacarle el máximo potencial, da igual que sea negro, azul, plateado o rojo, que salga tercero, quinto, octavo, décimo… lo terminas colocando muy por encima de su posición real. Hoy, lo volviste a hacer. Quizás la magia no exista, pero contigo creo en ella desde el primer momento que te vi pilotar ese monoplaza con los colores de la bandera asturiana, con el que tantas alegrías nos diste. Tú mismo haces que no pierda la ilusión, la esperanza, el entusiasmo… y es que jamás me faltan, porque es mirarte a los ojos, verte subido a ese coche número 14 y saber que me harás vibrar en cada curva, no importa el resultado, sé que a ti no te hacen falta demostrar nada porque como bien dijiste: “Eres campeón del mundo de fórmula uno, con eso está dicho todo”. Gracias por llenarme de vida y ser para mi un ídolo, un ejemplo a seguir. 

Carrera complicada, dura… una más, para no variar. Ahí estuvo el jefe dando todo de él en cada curva, porque para sacar grandes cosas de donde escasea hay que estar ahí, al pie del cañón y él jamás falla en eso, porque un samurai nunca decae si no que se hace más fuerte en los momentos más duros. Hace mucho tiempo que se me acabaron las palabras para describir lo que siento, esa situación que vives día a día y año tras año, esa esperanza que queda en ti cada temporada que empieza o que acaba esperando que sea el año, su año pero por desgracia nunca llega… quiero pensar que esto es una pesadilla que tendrá final y nos despertaremos para luego tener un gran sueño y vivirlo con los ojos abiertos, esos ojos que esperan tener la gloria, el triunfo en ellos porque se lo merece como nada, como el futuro rey que es y quiere volver a tener una de las tantas coronas que merece pero cierto obstáculo le impide llegar a rozarlas con los dedos. El día de tu coronación llegará tarde o temprano, sea de una manera u otra. Porque tu destino es acabar en el lugar al que perteneces, al que mereces. Lo llevas demostrando todos estos años más los que te quedan por regalarnos, esos trucos de magia que solo tu te sacas de la manga, porque solo esos trucos, los tuyos… los inventan los mejores. La grandeza de un grande nunca se ve desde arriba, si no desde abajo… porque la fortaleza de los fuertes se ve en los momentos difíciles donde nunca llegan a caerse, porque saben estar de pie en todo momento.

Carrera complicada, dura… una más, para no variar. Ahí estuvo el jefe dando todo de él en cada curva, porque para sacar grandes cosas de donde escasea hay que estar ahí, al pie del cañón y él jamás falla en eso, porque un samurai nunca decae si no que se hace más fuerte en los momentos más duros. Hace mucho tiempo que se me acabaron las palabras para describir lo que siento, esa situación que vives día a día y año tras año, esa esperanza que queda en ti cada temporada que empieza o que acaba esperando que sea el año, su año pero por desgracia nunca llega… quiero pensar que esto es una pesadilla que tendrá final y nos despertaremos para luego tener un gran sueño y vivirlo con los ojos abiertos, esos ojos que esperan tener la gloria, el triunfo en ellos porque se lo merece como nada, como el futuro rey que es y quiere volver a tener una de las tantas coronas que merece pero cierto obstáculo le impide llegar a rozarlas con los dedos. El día de tu coronación llegará tarde o temprano, sea de una manera u otra. Porque tu destino es acabar en el lugar al que perteneces, al que mereces. Lo llevas demostrando todos estos años más los que te quedan por regalarnos, esos trucos de magia que solo tu te sacas de la manga, porque solo esos trucos, los tuyos… los inventan los mejores. La grandeza de un grande nunca se ve desde arriba, si no desde abajo… porque la fortaleza de los fuertes se ve en los momentos difíciles donde nunca llegan a caerse, porque saben estar de pie en todo momento.

Fuego & hielo. 

ENAMORA. ESTOY. DE. ÉL. MUCHO. 

Después de más de tres meses, 112 días de larga espera… arrancó el mundial de F1 2014, ese tan ansiado, que estábamos ardientes en deseos de que comenzara. Quizás no empezó de la mejor manera que muchos queríamos y deseábamos con una victoria, un podio de Fernando… pero de una cosa me dí cuenta y es que este año la F1 es diferente, algo atípica, rara… muchos cambios y mucho aún por entender. Pero lo único que tengo claro y nunca dudaré es en mi héroe, ese que con solo subirse a su monoplaza me hace disfrutar, al que extrañaba verle con su mono rojo, su casco azulado, su mirada de luchador bajo esa visera y sobre todo su pilotaje, ese que me deja embobada. Hoy quizás no fue una gran carrera, pero el objetivo era acabarla y cumplió con ello, pese a algún que otro problema estuvo ahí al pie del cañón sin fallar, como nos tiene acostumbrados. Un 4º puesto que lo mismo sabe a poco… pero esto solo acaba de empezar y todo esta por llegar, por hacer, por ver. Gracias por otra carrera más, otro domingo madrugando para verte hacer lo que mejor sabes y otra vez entre tantas, saltando y gritando como loca pese a las horas, aunque no me oigas sé que siempre te llegan esos ánimos y con eso me basta. Ahora a pensar en la próxima carrera que irá mucho mejor, porque es de esos circuitos talismán, que se te dan de lujo como todos. Ese número 14 esta destinado a llevarse la gloria pronto porque se merece estar donde debe y hace mucho tiempo que tendría que estar donde merece. Una carrera menos, pero aún lo mejor está por llegar como debe y tiene que ser. Fuerza, maestro aunque eso los luchadores están cargada de ella. Vamos a por todas y algo más. Nos vemos en 15 días. 

Después de más de tres meses, 112 días de larga espera… arrancó el mundial de F1 2014, ese tan ansiado, que estábamos ardientes en deseos de que comenzara. Quizás no empezó de la mejor manera que muchos queríamos y deseábamos con una victoria, un podio de Fernando… pero de una cosa me dí cuenta y es que este año la F1 es diferente, algo atípica, rara… muchos cambios y mucho aún por entender. Pero lo único que tengo claro y nunca dudaré es en mi héroe, ese que con solo subirse a su monoplaza me hace disfrutar, al que extrañaba verle con su mono rojo, su casco azulado, su mirada de luchador bajo esa visera y sobre todo su pilotaje, ese que me deja embobada. Hoy quizás no fue una gran carrera, pero el objetivo era acabarla y cumplió con ello, pese a algún que otro problema estuvo ahí al pie del cañón sin fallar, como nos tiene acostumbrados. Un 4º puesto que lo mismo sabe a poco… pero esto solo acaba de empezar y todo esta por llegar, por hacer, por ver. Gracias por otra carrera más, otro domingo madrugando para verte hacer lo que mejor sabes y otra vez entre tantas, saltando y gritando como loca pese a las horas, aunque no me oigas sé que siempre te llegan esos ánimos y con eso me basta. Ahora a pensar en la próxima carrera que irá mucho mejor, porque es de esos circuitos talismán, que se te dan de lujo como todos. Ese número 14 esta destinado a llevarse la gloria pronto porque se merece estar donde debe y hace mucho tiempo que tendría que estar donde merece. Una carrera menos, pero aún lo mejor está por llegar como debe y tiene que ser. Fuerza, maestro aunque eso los luchadores están cargada de ella. Vamos a por todas y algo más. Nos vemos en 15 días. 

 Ya queda menos para disfrutar del espectáculo… :D

 Ya queda menos para disfrutar del espectáculo… :D